¡Sigue a Jesús en Su Camino!

Hoy quiero animarte a no seguir una religión, sino a seguir a Jesús. La religión es un sistema hecho por el hombre de servir o adorar a Dios. Jesús nunca llegó a comenzar una religión; Él vino para volver a construir la relación que habíamos perdido con Dios debido a nuestro pecado. Verás en el principio, Adán y Eva, antes de pecar, tenían una relación íntima con Dios. Puedo imaginar que se la pasaban juntos, cenaban juntos y probablemente incluso jugaban juntos. Jugando Futbol con los ángeles también. Ja ja ja. Mi imaginación: P

Sin embargo, después de que habían desobedecido a Dios, ya no podían permanecer en el Edén. La vida se volvió más dura y un montón de cosas se vieron afectadas por una decisión. Pero la cosa más importante que cambió fue la relación que tenían con Dios. Dios siendo santo ya no podía comunicarse con ellos, tal como solía hacerlo. Y Dios sabía que si Él nos dejaba en este estado caído, todos estaríamos perdidos.
Es por eso que Jesús vino: para reparar esta relación rota entre nosotros y Dios. Así que piensa en el cristianismo como una relación y no una religión.

La religión te dice que hagas esto o aquello, sino en la relación con Dios, obedezcas y vivas una vida que agrade a Dios por amor y no sólo porque es la ley, y que es el sistema que hay que seguir. Jesús quiere que lo sigamos.

¿Cómo hacemos eso? Lean la Biblia y vean cómo, cuando Jesús reaccionó ante ciertas situaciones. Ve los principios detrás de lo que está haciendo. Por ejemplo, Jesús oraba muy temprano en la mañana todos los días. Podemos aprender dos principios de este: 1). Levantarse temprano a orar, porque la probabilidad de ser interrumpido es menor y por lo tanto nuestro objetivo es mayor y 2). ¡hacerlo todos los días! Jesús encontró que la oración era sumamente importante. Recuerda que el cristianismo es una relación y la oración es comunicación con Dios. Cualquier pareja casada te dirá que si se comunican con tu pareja y también con regularidad y en el amor, la relación está condenada antes de darte cuenta.

Así que, cuando lees la Biblia, pregúntate cómo puedes aplicar los principios de los que estás leyendo acerca de tu vida diaria y pide al Espíritu Santo que te guíe y te ayude a concentrarte en esos principios. Caminar en la guía del Espíritu Santo es la forma en que seguimos a Jesús correctamente!

Mucho amor
Shamiro